Asociación ¿Hablamos?

Actualizado 10/2012

En 2009 iniciamos un camino apasionante de trabajar conjuntamente con la Asociación de Vecinos de Oliver y el IES María Moliner en las bases de lo que esperábamos en el futuro fuera un refuerzo y empoderamiento comunitario de la gestión pacífica de conflictos en ese Barrio. Más allá de la generación de estructuras importadas por agentes que no pertenecemos al Barrio, la Asociación ¿hablamos? pretende facilitar y empoderar a los verdaderos protagonistas del Barrio en la gestión pacífica y noviolenta de sus conflictos, desde una perspectiva comunitaria y local..

En la actualidad trabajamos con el tejido asociativo del Barrio en el Plan de Desarrollo Sostenible, en la configuración de un Plan de Convivencia, y en con las diferentes comunidades educativas para la generación de un modelo de convivencia intercentros.

A lo largo de estos años son varias las intuiciones que hemos ido generando en este camino de la paz y noviolencia que suponen los procesos de mediación. Quizás la intuición más clara que tuvimos y que tenemos es que la mediación penal y penitenciaria nos llevaba a movernos en el ámbito de la reacción a los delitos y faltas cometidos. Intuíamos que había un camino que podíamos recorrer y que estaba justo al otro lado de la infracción, antes de que ésta se visibilizase. Por eso, y de total acuerdo con el planteamiento de Jean Paul Lederach, consideramos que el abordaje del conflicto en su fase latente, antes de que este se produjera o estallara de forma visible, y en una clave de convivencia más que de conflictología, podría ser una buena manera de acercarnos a ese otro lado "de la valla" que es la prevención.

En ¿hablamos? solemos explicarlo con este gráfico que quizás ayude a entender la manera en que hemos concretado esa intuición:

Esta intuición nos llevaba a la conclusión de que nuestra labor debía seguir centrándose en el ámbito penal y penitenciario, pero que había un espacio de prevención que en clave educativa y de participación ciudadana podía servir para, en vez de trabajar siempre intentando reparar los efectos de la penalización de los conflictos, podíamos también destinar esfuerzos a trabajar sobre el empoderamiento de los jóvenes y de la ciudadanía en general sobre nuevas formas de gestionar conflictos y emociones, que sin duda llevara a una reducción de la penalización de conflictos.

Este abordaje del ámbito de la prevención nos descubrió todo el mundo de la Convivencia. Sí, frente a la palabra y realidad del "conflicto" que abordamos en el momento posterior a la visibilización del hecho delictivo, descubrimos que en el mundo educativo y comunitario se trabaja sobre el concepto de la "convivencia": concepto éste mucho más positivo (la importancia de cómo nombramos las cosas) y con menos presión tanto judicial como emocional que la palabra conflicto.

El acercamiento a este ámbito de la prevención y de la convivencia lo hemos hecho también con mucha humildad y con muchas ganas de aprender y de complementar lo que ya sabíamos con lo nuevo por descubrir. Así a lo largo del año 2009 y 2010 nos hemos ido formando, especialmente de la mano de la Fundación Gizagune, en ámbitos de convivencia, diálogos apreciativos, conversaciones públicas...con el ánimo de ir adquiriendo conocimientos e ir viviendo experiencias que nos permitan abordar la convivencia sin necesidad de reinventar la rueda.

El abordaje de los agentes comunitarios y escolares lo hemos hecho con la misma humildad y ganas de aprender. Desde el año 2009 estamos interviniendo en el Barrio Oliver, un barrio obrero de la ciudad de Zaragoza en constante cambio, con presencia en la actualidad de una población diversa que lo enriquece sin duda, y que también, en ocasiones hace complejas las relaciones. El motivo de acercarnos a este Barrio para actuar en el marco de la convivencia ha sido fundamentalmente la existencia de un tejido asociativo fuerte, una población diversa lo que implica riqueza, y la vivencia de un momento de cambio en el que el protagonismo, sí o sí, lo tienen que tomar las personas que forman el Barrio.

Nuestra primera presencia en el Barrio fue por un caso de mediación penal para el que nos llamó una entidad social del barrio. A partir de ese momento hemos ido viviendo el Barrio, nos hemos hecho presentes en su vida cotidiana, en sus fiestas, en su parque... para respirar el Barrio. En nuestras primeras intervenciones en las comunidades educativas y en las reuniones de técnicos del Barrio todo el mundo nos pedía que "hiciéramos algo: formación, asesoramiento, montar una estructura de mediación..." a lo que nosotros nos negamos. Siempre hemos dicho que tenemos que caminar juntos, y eso implica que el camino ni es el tuyo ni es el mío, es el camino de los dos, y como en la canción, "caminante no hay camino, se hace camino al andar". Pues eso, que respirando el Barrio hemos descubierto muchas personas, asociaciones, realidades informales,.. que nos han hablado de la enorme potencialidad del Barrio, del que ya hoy nos sentimos parte. Y vamos caminando con todos los agentes y con todas las personas en búsqueda de un camino común.

Así en 2009 iniciamos un camino apasionante de trabajar conjuntamente con la Asociación de Vecinos de Oliver y el IES María Moliner en las bases de lo que esperábamos en el futuro fuera un refuerzo y empoderamiento comunitario de la gestión pacífica de conflictos en ese Barrio. Más allá de la generación de estructuras importadas por agentes que no pertenecíamos al Barrio, queríamos facilitar y empoderar a los verdaderos protagonistas del Barrio en la gestión pacífica y noviolenta de sus conflictos, desde una perspectiva comunitaria y local.

El año 2010 está siendo el año de la consolidación de la experiencia comunitaria, ya que estamos participando de la mano de la Asociación de Vecinos de Oliver en la configuración del Plan de Desarrollo Sostenible del Barrio. A su vez hemos iniciado contacto con las cinco comunidades educativas del barrio para trabajar de manera colectiva sus diferentes Planes de Convivencia del Centro Educativo (IES o Colegio) desde una clave de barrio y no tanto de centro.

Nuestra última acción ha sido la realización de una propuesta de Plan de Convivencia en el Barrio que se incorpore como uno de los puntos a abordar en el Contrato de Barrio que se firmará con el Ayuntamiento de Zaragoza como conclusión del Plan de Desarrollo Sostenible del Barrio.

En este contexto el objeto de nuestra propuesta es trabajar en dos sentidos:

  • Un marco global, que aglutine toda la información generada en el Plan de Desarrollo Sostenible del Barrio Oliver, y especialmente que contemple las propuestas realizadas en el marco de la convivencia generadas en las mesas creativas de dicho Plan. El resultado esperado de este marco es un Plan de Convivencia que incluya tanto la parte intangible de la misma (valores, actitudes, creencias,…de la ciudadanía del barrio) como la parte tangible de las buenas prácticas del barrio, y las prácticas que a raíz del Plan de Desarrollo Sostenible pudieran surgir.
  • Un nivel micro: en una clave comunitaria y partiendo del paraguas que supone el Plan de Convivencia del Barrio, el nivel micro de esta acción pretende facilitar a los protagonistas de los diversos espacios ciudadanos que hasta ahora no tienen un plan propio de convivencia (centro sociocomunitario, "el túnel"-garaje de ensayos para grupos musicales-, centro cívico,...), o que teniéndolo tienen una dimensión exclusivamente interna (comunidades educativas) un marco de referencia para el abordaje de conflictos y de convivencia, siempre desde el protagonismo de las personas que gestionan o desarrollan su labor en esos centros, y siempre desde una perspectiva de barrio. Esto supone que toda acción toma en consideración el Plan de Convivencia del Barrio, y engancha sus estructuras en el marco comunitario, de manera que no existan compartimentos estancos sino que las estructuras que facilitan la convivencia superan los muros de los centros para tener una dimensión comunitaria.

Consideramos que esta visión sistémica de la Convivencia ayudará a abordarla siempre desde una perspectiva de Barrio, y no desde una perspectiva de centro, de grupos de interés, de grupos culturales, étnicos, religiosos, etc, sin por ello, perder la especificidad en la gestión interna de cada uno de estos centros de interés.

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